
| El jueves el Senado trató 67 pliegos judiciales y dio luz verde para que el Gobierno continúe llenando las vacantes en la Justicia Federal. Lo más destacado fue la cobertura de 2 cargos en la Sala I de la Cámara Federal porteña, un tribunal clave que revisa las decisiones de los jueces de primera instancia en casos de corrupción. Pero esta semana hablamos también de la “familia judicial”. Hicimos un relevamiento por el personal de los juzgados federales de Comodoro Py: al menos 5 de los 8 jueces de primera instancia tienen familiares que trabajan en la Justicia. El Reglamento para la Justicia Nacional impide que un juez nombre en su propio tribunal a familiares cercanos, pero esa restricción no evita los llamados “nombramientos cruzados”. Un ejemplo concreto: en el Juzgado Federal Nº 1 de la Capital Federal, a cargo de María Servini de Cubría, trabaja Santiago Lijo, que tiene 23 años y es hijo de Ariel Lijo, titular del Juzgado Federal Nº 4. A su vez, en el tribunal a cargo de Lijo trabaja Agustina Cubría, nieta de Servini. El juez Marcelo Martínez de Giorgi, el que instruye la causa $LIBRA, está casado con Ana María Juan, quien fue durante décadas funcionaria de la Cámara Federal porteña (al igual que él) y acaba de ser nombrada jueza federal en Hurlingham. Tuvieron 2 hijos, Gonzalo y Santiago, que trabajan en juzgados criminales ordinarios porteños. En 2013 el Congreso sancionó una ley para establecer concursos públicos de ingreso al Poder Judicial, pero la Corte Suprema nunca la reglamentó para ese ámbito. El mecanismo sí se aplica en el Ministerio Público Fiscal y en la Defensoría. |
| Comodoro Py: quiénes son los jueces federales que tienen familiares trabajando en la Justicia El jueves el Senado trató 67 pliegos judiciales y dio luz verde para que el Gobierno continúe llenando las vacantes en la Justicia Federal. Lo más destacado fue la cobertura de 2 cargos en la Sala I de la Cámara Federal porteña, un tribunal clave que revisa las decisiones de los jueces de primera instancia en casos de corrupción. Pero esta semana hablamos también de la “familia judicial”. Hicimos un relevamiento por el personal de los juzgados federales de Comodoro Py: al menos 5 de los 8 jueces de primera instancia tienen familiares que trabajan en la Justicia. El Reglamento para la Justicia Nacional impide que un juez nombre en su propio tribunal a familiares cercanos, pero esa restricción no evita los llamados “nombramientos cruzados”. Un ejemplo concreto: en el Juzgado Federal Nº 1 de la Capital Federal, a cargo de María Servini de Cubría, trabaja Santiago Lijo, que tiene 23 años y es hijo de Ariel Lijo, titular del Juzgado Federal Nº 4. A su vez, en el tribunal a cargo de Lijo trabaja Agustina Cubría, nieta de Servini. El juez Marcelo Martínez de Giorgi, el que instruye la causa $LIBRA, está casado con Ana María Juan, quien fue durante décadas funcionaria de la Cámara Federal porteña (al igual que él) y acaba de ser nombrada jueza federal en Hurlingham. Tuvieron 2 hijos, Gonzalo y Santiago, que trabajan en juzgados criminales ordinarios porteños. En 2013 el Congreso sancionó una ley para establecer concursos públicos de ingreso al Poder Judicial, pero la Corte Suprema nunca la reglamentó para ese ámbito. El mecanismo sí se aplica en el Ministerio Público Fiscal y en la Defensoría.¿Argentina crece por encima de los países de la OCDE?El presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, afirmaron que la economía argentina creció por encima del promedio de los países del organismo internacional por primera vez en los últimos 4 mandatos presidenciales. Entre 2011 y 2025, ninguna gestión superó el promedio de crecimiento del PBI de la OCDE. Además, durante ese período la economía argentina creció 3,9% y la de los países desarrollados, 31,3%. Si se considera el PBI per cápita, el promedio de crecimiento de la OCDE también fue superior al argentino. Sólo en la presidencia de Fernández y en lo que va de la gestión Milei este indicador mostró un saldo positivo (2,3%) en cada caso, pero se ubicó por debajo de los países de la organización.Otros temas de la semanaEl Gobierno porteño gastó casi US$ 48 millones en cámaras y sistemas de vigilancia. No hay información pública sobre dónde están, y el Gobierno rechazó pedidos de acceso a la información invocando seguridad públicaPréstamos hipotecarios: en 2023 tocaron su piso y en la gestión de Milei se multiplicaron por 6. Caputo anunció que el Gobierno utilizará dinero del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para reactivar los préstamos hipotecarios |
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