
ACEP San Martín y el Movimiento Productivo Argentino presentaron un informe que subraya la pérdida de empleo industrial, capacidad instalada en 46% y solo $1,12 de cada $100 del presupuesto local destinado a producción. Con Hernán Giaccio y Leo Grosso en el auditorio, el encuentro reunió a distintos sectores políticos.
En una jornada lluviosa y un día de clima volátil como pocos, se presentó en el auditorio de la Asociación Dante Alighieri del centro de San Martín un informe elaborado por ACEP San Martín (Asociación Civil Estudios Populares) y el Movimiento Productivo Argentino, a cargo de Carlos Brown y Luciano Jáuregui, con el respaldo de la Fundación Konrad Adenauer. El trabajo enfatiza en el estancamiento de la situación industrial del distrito, y propone un paquete de diez medidas que sus autores se proponen entregar formalmente al intendente.
La apertura estuvo a cargo de Oscar Ensinck, de la Fundación Konrad Adenauer, quien planteó que la Argentina es un país rico en recursos naturales, agropecuarios, industriales y humanos, pero que la falta de políticas públicas, diálogo y consenso la convierte en «un país pobre en muchas cuestiones». Posteriormente, tomó la palabra Carlos “Tato” Brown, exintendente de San Martín, exdiputado nacional y exministro de Producción bonaerense, quien reivindicó al distrito como «la capital nacional de la industria» y subrayó que San Martín mantiene más de 35.000 operarios industriales, el 10% del empleo industrial de toda la provincia de Buenos Aires.
El panel central estuvo integrado también por Hernán Giaccio, concejal de La Libertad Avanza; Mariana Gutiérrez; Sergio Cancioneta, empresario del distrito; y Jorge Dumont, quien ofició de moderador. Del encuentro participó además un arco político amplio: desde el peronismo crítico de la gestión municipal, representado por el exdiputado nacional Leo Grosso, hasta distintos sectores libertarios —además de Giaccio, dirigentes como Guillermo Imbrogiano, Carlos Caterbetti (h), Olga Castellani y Verónica Caro—, junto a industriales y representantes gremiales.
El detalle
Los números que expusieron Jáuregui y Brown fueron el centro de la presentación. Indicaron que San Martín conserva cerca de 36.000 empleos industriales y es el segundo distrito bonaerense en esa materia, detrás de La Matanza, pero perdió casi el 4% del empleo industrial en los últimos años, contra un promedio de la zona del 2,55%. La capacidad instalada en uso cayó a un 46%, y el 82,4% de las PyMEs relevadas —con datos oficiales del Observatorio municipal y de la UNSAM— registra caída en sus ventas.

Según el informe, cabe subrayar que en una comparación con distritos vecinos de escala similar, San Martín quedó en el puesto 12 de la tabla, muy por debajo de Tres de Febrero, San Miguel o Morón, que mostraron mejor desempeño en el mismo período.
El informe también apuntó contra las cuentas municipales: de cada 100 pesos del presupuesto, solo $1,12 se destinan a producción, una cifra 44 veces menor a lo que el municipio gasta en sueldos. Mientras el Observatorio municipal demanda 39 millones de pesos, la promoción industrial recibe 13,8 millones, y el distrito mantiene 25.000 millones de pesos en inversión financiera, equivalentes a 15 veces el gasto en obras.
Con ese diagnóstico, el informe propone diez medidas agrupadas en ejes de agilidad administrativa, revisión de la carga tributaria, estabilidad fiscal a largo plazo y un rol más activo del intendente en la gestión ante otros niveles de gobierno. Por su parte, Mariana Gutiérrez presentó el sitio web del proyecto, donde pueden consultarse los datos del informe, el diagnóstico completo y las diez propuestas.

Giaccio: «El municipio tiene que dejar de echarle la culpa al gobierno nacional»
El concejal de La Libertad Avanza detalló el paquete de proyectos que presentó junto a su bloque en el Concejo Deliberante, en sintonía con el diagnóstico de Jáuregui. Entre las iniciativas mencionó la habilitación gratuita y digital —remarcó que esa tasa representa apenas el 0,28% del presupuesto municipal—, un esquema de habilitación instantánea mediante declaración jurada con control posterior, y un año de exención en la tasa de seguridad e higiene para nuevas radicaciones, en línea con lo que ya aplica Tres de Febrero.
El concejal hizo énfasis además en dos propuestas de regímenes de incentivo a la inversión inspirados en el esquema nacional del RIGI: uno para grandes inversiones con más de 100 empleos generados, y una versión reducida —el «RIMI»— pensada para PyMEs. Citó como antecedente el caso de Mercado Libre, que generó 500 puestos de trabajo en un distrito vecino, y reclamó estabilidad tributaria a 20 años, sin creación de tasas nuevas. Fue crítico con el alivio fiscal aprobado recientemente por el Concejo Deliberante, al que calificó de insuficiente: según sus cálculos, equivale para una empresa a «una carga de combustible por mes».
Grosso: «No podemos tirar la pelota afuera»
Consultado por Brown, el exdiputado nacional y concejal Leo Grosso coincidió en que el contexto nacional es particularmente adverso para la industria y el mercado interno, pero remarcó que el municipio también tiene responsabilidad propia en la situación del distrito. «No podemos tirar la pelota afuera: si queremos ser electos para llevar los destinos del municipio, tenemos que hacernos cargo de todos los problemas», sostuvo, en una lógica que extendió también al debate sobre seguridad.

Grosso contó que desde su espacio vienen trabajando en el tema con un equipo propio, reconoció a Brown como «referente histórico» en la materia y coincidió con Giaccio en la necesidad de tender puentes entre los distintos sectores políticos para construir una política de Estado que acompañe a la industria local «con abrazo fuerte y largo aliento». Cerró destacando las ventajas comparativas de San Martín por su cercanía a la General Paz y al Camino del Buen Ayre.
En una jornada lluviosa y entre café y café, se discutió la realidad industrial de San Martín. Hubo miradas incómodas entre sectores políticos que, puertas afuera, son antagónicos, pero el diagnóstico y la necesidad de profundizar el desarrollo productivo lograron sentar en la misma sala a gente que piensa distinto. Con un foco en común, la situación de las empresas industriales del distrito, el encuentro dejó una señal que la política local no siempre logra dar: que alrededor de la industria todavía hay una conversación posible.
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