CHUBUT | Detrás del hermetismo de una vivienda particular, la Justicia descubrió a una familia sometida al aislamiento y hacinamiento. La investigación avanzó tras el desgarrador pedido de auxilio que motivó la irrupción policial.

Una profunda consternación sacude a la comunidad de Esquel tras revelarse los detalles de una investigación judicial que sacó a la luz una situación extrema de encierro, abandono y vulnerabilidad. Un hombre de 71 años, de profesión bioquímico, fue detenido e imputado por el presunto delito de privación ilegítima de la libertad y abandono de persona agravado en perjuicio de su pareja y sus hijos.
La ciudad no sale del estupor luego de que el Ministerio Público Fiscal (MPF) confirmara el operativo mediante el cual se logró rescatar a un grupo familiar que vivía en condiciones deplorables de hacinamiento y desnutrición, completamente aislado del entorno social.
El inicio de la alerta comunitaria
De acuerdo con la cronología oficial brindada por la Fiscalía, las sospechas comenzaron a gestarse a principios de octubre, cuando vecinos del sector advirtieron sobre una serie de situaciones irregulares en torno a una vivienda de la zona: el aislamiento extremo del inmueble, la falta de contacto social de los menores y un hermetismo inusual que encendió las alarmas.
Ante los reiterados intentos infructuosos de la Policía Comunitaria por ingresar o entablar diálogo con los residentes, cobró intervención el Servicio de Protección de Derechos y el Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI). Tras la constante negativa del adulto responsable a permitir el acceso al domicilio, los profesionales elaboraron un informe de riesgo urgente que advertía sobre la extrema vulnerabilidad en la que se encontraban los integrantes del hogar.
El allanamiento y el rescate
El punto crítico se desató el pasado miércoles 22 de octubre, cuando la procuradora de Fiscalía Cecilia Bagnato y la funcionaria Mónica Caveri encabezaron un allanamiento judicial sobre la propiedad.
Al irrumpir en el lugar —apoyados por fuerzas de seguridad y equipos médicos—, las autoridades escucharon pedidos de auxilio desde el interior, lo que precipitó el ingreso definitivo. En el interior de la finca, los efectivos se encontraron con un escenario desgarrador: los miembros de la familia se hallaban confinados en diferentes sectores de la casa, viviendo en condiciones de hacinamiento y bajo indicios claros de desnutrición y falta de asistencia básica.
Ante la gravedad del cuadro, se procedió a la inmediata detención del hombre de 71 años, señalado como el principal responsable del encierro prolongado.
Contención integral y resguardo estricto
Tras el operativo de rescate, los organismos judiciales y de salud pública activaron de manera urgente los protocolos de asistencia médica y psicológica para evaluar el grado de afectación psicofísica de las víctimas y garantizar su recuperación.
Asimismo, tanto desde la Justicia como desde los organismos de protección se remarcó la absoluta necesidad de un tratamiento periodístico responsable. Cumpliendo con la Convención sobre los Derechos del Niño, la Ley de Protección Integral y los estándares internacionales de resguardo en materia de salud mental, se mantiene bajo estricta reserva la identidad, imágenes y cualquier dato que permita la ubicación de las víctimas, con el propósito fundamental de evitar su revictimización y proteger su derecho a la intimidad.
Mientras la investigación penal continúa su curso bajo la órbita de la Fiscalía para determinar con exactitud los alcances y la extensión temporal de los hechos, la comunidad de Esquel permanece conmovida, a la espera de mayores novedades sobre el avance del proceso judicial y la recuperación de la familia asistida.
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