Y sí, la pelota no quiso entrar. Como mujer lastimada que te evita, como un hombre mal herido que escapa, la pelota, no quiso entrar. Ni siquiera en esas tres oportunidades finales. Con tres jugadores lesionados y una expulsión, con algún desacierto, con un día adverso, con un arquero inmejorable, con un día menos de […]

