| Después de la final del Mundial y la derrota de Argentina frente a España, en Chequeado seguimos de cerca las desinformaciones que circularon alrededor del torneo. Estos contenidos dieron lugar a una proliferación de teorías conspirativas que atribuyeron la derrota argentina a presiones de la FIFA, supuestos acuerdos políticos, amenazas a los jugadores e incluso represalias por la bandera de Malvinas exhibida tras el triunfo frente a Inglaterra en semifinales. Especialistas consultados coincidieron en que este tipo de narrativas suele emerger después de acontecimientos de alto impacto emocional porque ofrecen explicaciones simples frente a resultados difíciles de aceptar. La conversación también estuvo atravesada por otras narrativas anti-Argentina. Desde el inicio del Mundial 2026 se instauró que Argentina es “un país racista” o “el país más racista del mundo”. Esto fue amplificado por actores y políticos de Estados Unidos y por una campaña viral en redes. Sin embargo, los estudios de percepción que existen sobre discriminación étnica muestran que Argentina se ubica por debajo del resto de la región y de las principales naciones europeas. Además, cobró fuerza la versión de que Claudio «Chiqui» Tapia, presidente de la AFA, había sido demorado por el FBI en el aeropuerto de Nueva York antes de volver al país. También se dijo que se le había incautado su celular y que debía presentarse a declarar en Miami el próximo 30 de julio. Sin embargo, la AFA desmintió el hecho y la mayoría de las notas que contenían esta acusación fueron borradas. La citación en cuestión no estaba dirigida a Tapia, aunque sí existe una investigación en Estados Unidos sobre el manejo de fondos de la AFA. |
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