
| Tras la sesión de ayer, el presidente Javier Milei mantiene su postura sobre la morosidad como una cuestión entre privados y no quiere ceder en esa discusión. No obstante, dentro del Ejecutivo reconocen que el problema ya quedó instalado y que deberá aparecer alguna respuesta. Milei ordenó bloquear una regulación sobre la morosidad, pero el Gobierno busca profundizar los acercamientos con los bloques aliados para evitar que la oposición imponga una salida más dura. En la Casa Rosada evalúan negociar un dictamen consensuado, limitado y sin costo fiscal, mientras intentan recomponer una dinámica de mayor coordinación parlamentaria. Leé la nota completa de Ignacio Salerno. |
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